Portfolio audiovisual
WHAT IF… COLABORÁRAMOS EN GRANDES PROYECTOS?
House of Cards
DIY SOS
Naked and Afraid XL
6000-Lb Diaries with Dr. Now
Night of the living dead
Battle for Shark Mountain
Valley of the Damned
Million Dollar Listing
Top Chef
Species III
Race Against the Tide
Below Deck
Vanderpump Rules
The Kardashians
1000-Lb Sisters
Law & Order: Special Victims Unit
The Last Woodsmen
Stolen: Catching the Art Thieves
Snapped
Gold Rush: White Water
Portfolio editorial
WHAT IF… COLABORÁRAMOS EN GRANDES PROYECTOS?
Sonetos para tener un hijo
William Shakespeare
Edición bilingüe inglés-castellano
Edición de Javier Franco Aixelá
Cubierta e ilustraciones de Juan Luis Borra
Los Sonetos de William Shakespeare se publicaron en 1609 y se cree que son el fruto de años de dedicación intermitente. Una vez más, no fue el propio autor el responsable de la edición y no se sabe bien hasta qué punto aparecieron con su permiso y en el orden que él hubiera deseado. Dando inicio al libro se encuentran los 17 sonetos sobre la procreación, el tema quizá más original en sí mismo de todos los sonetos de Shakespeare, a los que damos cabida el presente volumen. Globalmente, se trata de un hermoso conjunto de sonetos en los que el autor también expresa implícitamente su frustración por no poder ayudar él personalmente a producir esos herederos hermosos ni garantizar la perpetuación de la belleza a través de su arte. Por ello, aterrorizado ante la posibilidad de que tanta hermosura se malogre, ruega generosamente que el bello joven se comporte a su vez con generosidad hacia el mundo. De cada soneto se incluye su original en inglés, un primer acercamiento al castellano del texto en prosa, una página con referencias a sus juegos de palabras y a las figuras literarias empleadas; todo ello se complementa de una segunda versión del soneto al castellano siguiendo parámetros poéticos.
En la misma pista
Saxon James, Eden Finley
Sinopsis
FOSTER
«Échale un cable a Zach, pero no te lo tires».
La petición de mi hermano parece fácil de cumplir. Solo tengo que cuidar de su mejor amigo cuando llegue al campus y dejar las manos quietecitas.
Está chupado.
Aunque Zach sea un empollón de manual que siempre me ha parecido mono, no tengo tiempo para pensar con… el palo.
Este año solo puede haber un palo que me importe y es el de hockey. Pretendo conseguir un contrato en la NHL en cuanto me gradúe.
Lo último que necesito es que me distraigan, ni dentro ni fuera de la pista.
Aunque seguir las normas me está costando más de lo que esperaba.
ZACH
No entiendo a la gente.
Pero al que menos entiendo es a Foster Grant.
No hemos intercambiado ni dos palabras desde que nos conocemos, pero, en cuanto aterrizo en el campus de la universidad, no hay manera de quitármelo de encima.
Nunca sé lo que va a hacer y, cada vez que coincidimos, yo también acabo haciendo algo que no me veo venir.
Quiero rendirme a sus encantos, pero eso supondría contarle algo que hasta ahora siempre me había dado igual.
Aún soy virgen.
Y creo que ha llegado la hora de cambiar eso.